Una dieta macrobiótica está destinada a garantizar el bienestar y fortalecer la inmunidad. ¿De qué se trata exactamente?

La dieta macrobiótica pertenece al grupo de las dietas hipoproteicas. La quema de grasa corporal es un aditivo: este plan nutricional se enfoca principalmente en fortalecer el cuerpo y combatir las toxinas residuales. ¿Qué vale la pena saber sobre la dieta macrobiótica?

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Dieta macrobiótica: supuestos principales

De entrada cabe destacar que la dieta se puede utilizar durante un máximo de dos meses. Este modelo de nutrición, como destaca el portal Medme.pl, no es recomendable para personas que padecen defectos cardíacos, osteoporosis, hipertiroidismo y mujeres embarazadas.

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La base de la dieta macrobiótica son los productos sin conservantes y sin procesar. Uno de los productos más importantes que comemos en la dieta son los cereales integrales sin cáscara, que deben constituir entre el 40 y el 50 por ciento del menú diario. Las verduras constituyen del 20 al 35 por ciento de la dieta, el resto son frutas, legumbres, nueces y semillas. Solo se pueden consumir grasas vegetales en la dieta, cuya dosis diaria debe estar en una cucharada.

Dieta macrobiótica: ¿qué se puede comer y qué se debe eliminar del menú?

Este plan de alimentación se enfoca en alimentos naturales y menos procesados, mientras que al mismo tiempo elimina:

  • carne;
  • huevos;
  • productos lácteos;
  • azúcar y productos que lo contengan en su composición;
  • frutas tropicales y sureñas, y por tanto también los jugos que las contienen;
  • té negro
  • café;
  • productos enlatados, alimentos congelados;
  • cualesquiera extractos, colorantes y sabores artificiales;
  • especias picantes;
  • vinagre de alcohol;
  • bebidas alcohólicas fuertes.

Nuestro menú durante la dieta debe incluir:

  • frutas y hortalizas frescas y secas (excepto las mencionadas en la lista anterior);
  • legumbres como frijoles, garbanzos, guisantes verdes y amarillos, lentejas y soja;
  • una vez a la semana pescado de mar y mariscos, así como semillas y frutos secos;
  • café en grano;
  • infusiones de hierbas;
  • agua de manantial.

Las verduras y frutas se comen mejor crudas, escaldadas, al vapor o guisadas.

¿Es saludable la dieta macrobiótica?

Debidamente equilibrado y arreglado por un especialista, no debe dar lugar a deficiencias. Sin embargo, en proporciones incorrectas, una dieta macrobiótica puede provocar anemia, ya que contiene menos vitamina B12, hierro, calcio y proteínas completas.

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